20 DIC 2016

Bruno Mars, mucho más que 24 quilates de magia

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Por Carlos Iogna Prat


"24K Magic" fue uno de los discos más esperados del 2016 y marcó el regreso de esta estrella del pop. Un trabajo divertido, romántico, y cargado de ritmo. "En cada disco quiero dar algo distinto, algo nuevo, no quiero que nadie diga: 'extraño el Bruno Mars antiguo'", contó el cantante en una entrevista a la agencia EFE. A los 31 años, también aseguró que necesita emocionarse con cada canción e ir por más : "encontrar nuevos caminos".
 
El proceso de creación del disco se vivió dentro del más hermético secreto. Después de terminar la gira "Moonshine Jungle Tour" (2014), donde presentó las canciones de su segundo disco "Unorthodox Jukebox", se metió en el estudio a darle vida a las nuevas canciones. El ritmo es una constante en su vida. Su colaboración con Mark Ronson en Uptown funk (2014) lo llevó a lo más alto. "Yo amo la música, por lo que quiero hacer de todo, quiero hacer una canción country, quiero hacer canciones funk, quiero hacer reggae". 
 
Desde muy chico, Bruno Mars se sintió atraído por el mundo artístico. A los cuatro años conquistó a la audiencia participando en concursos imitando a Elvis Presley y a Michael Jackson. Ver a Prince lo marcó: "No tenía un teléfono o una cámara, no tenía Instagram o Twitter y nunca lo olvidaré". En sus temas podemos encontrar el espíritu de otros grandes como James Brown o Stevie Wonder. R&B, disco y funk del bueno.
 
En estas nueve canciones, Mars buscó de viajar a los '90, con el recuerdo de los artistas que escuchaba de chico en Hawaii. El primer adelanto fue el tema 24K Magic, que en cuestión de horas se transformó en un éxito con millones de visitas en YouTube. El video, que salió el 6 de octubre, dos días antes de su cumpleaños, muestra al músico disfrutando de la noche con amigos. "En el principio del clip estoy saliendo de un jet en Las Vegas con un Versace y oro", destacó. Perm, That's What I Like seducen con su particular beat y mantienen el nervio vivo. 

 

                 

 
 
En Versace On The Floor, el músico y productor dejó de lado la diversión para meterse de lleno en cuestiones amorosas. Una fórmula que conoce y que le dio buenas alegrías. Su balada When I Was Your Man, de su segundo trabajo, se transformó en un clásico. Su última obra cierra con Too Good To Say Goodbye, la canción favorita del artista. 
 

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