07 FEB 2018

Chicas picantes e histórico superfichaje

Rial Esteban hace poesía y se melancoliza con la vuelta de las Spice Girls
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Por Esteban Rial
Por Esteban Rial (@rialesteban)

Vuelven las Spice Girls en plena caza de brujos machistas asquerosos recalcitrantes en el espectacular mundo del espectáculo, y andá a saber las historietas de abusos que habrán sufrido estas cinco antes, durante y después del suceso que las convirtió en promotoras y/o embajadoras globales del girl power además de íconos de la vieja y querida década de los noventa que me hiciste mal y sin embargo te quiero, tkm, emoticón guiñando el ojo y tirando un besito, suspiros, perdón, perdón, no quiero resultar desubicado, no te toqué, me empujaron, yo también tengo sentimientos.

El suyo fue una nacimiento buscado y deseado en tanto y en cuanto genial negocio en plan respuesta femenina a las bandas de muchachos onda New Kids on The Block y Take That, y fueron gestadas a través de un casting de 400 hembras jóvenes convocadas por un padre e hijo manager, cuyo primer grupo había sido una banda de gemelos (lo leí en Wikipedia)...  Fue así que quedaron seleccionadas dos Melanie (Brown y Chisholm), una Victoria (Adams, posteriormente Beckham), una Geri (Halliwell) y una Michelle (Stephenson, lindo apellido), que finalmente fue arrojada por la borda, (o según ella se bajó solita), oportunamente reemplazada por una Emma (Bunton)... En cuanto a que el primer nombre de la banda haya sido Touch (mucho menos picante y casi una invitación al toqueteo), no merece nuestro olvido pero si nuestro perdón, que el saber cambiar sobre la marcha merece nuestra absolución (pecados de juventud).

Cuenta la leyenda que coescribieron su primer corte y hitazo Wannabe, cuyo video en el lujosísimo hotel San Pancracio explota el clásico de hasta qué punto las clases medias ordinarias saben divertirse mientras la elite se aburre en locaciones que piden a gritos ser revolucionadas, y ya con su segundo temón Say You'll Be There con clip ambientado en el desierto arrojando una especie de boomerangs y tirando golpes y patadas al aire se supieron ganar el respeto y admiración de la intelectualidat emergente (alias yo, por entonces joven promesa periodística en el por entonces recién salido suplemento Radar de Página 12).





Sintetizando, ya desde el inicio y con el sano obejtivo de ascender en la escala social facturando, las Spice Girls empoderaron a millones de chicuelas de todo el mundo de todos los colores, y si me apuran estoy dispuesto a defender a capa y espada que ninguna banda en la historia de la industria musical tiene dos primeros temas mejores que los dos ya mencionados, por lo menos a nivel pop bailable entusiasta colorinche pum para arriba, para sonar en el shopping, en el supermercado, en la fiesta preadolescente y en el cumpleaños burgués de la mediana edad también, y obviamente ningún grupo de chicos por el cual las niñas gritan y se agitan y quedan disfónicas podrá empatar la gracia de las Spice a la hora del entusiasmo movilizante y la fecundidad cultural musical y extramusical.

Las Spice Girls ahora vuelven como señoras que van el gimnasio y se embadurnan con cremas, y me parece muy bien que todos hagamos como que no vimos en la foto mediante la cual anunciaron su reunión algo que parece una sustancia prohibida, pero que también podría ser edulcorante o talco, lo típico. No es fácil ser mujer y cada uno lidia con la fama y el éxito como puede, y por más espacio ganado, conquistas y visibilidades varias, la lucha continúa y siempre habrá que fumarse nabos y cosas peores opinando, y qué le hace una raya más al tigre (yo no, gracias). De todas formas y con todo respeto por los grupos de amigas como entidad espectacular superior y el imperio británico contraataca, la noticia más importante en esta industria del mes de febrero a nivel mundial es el fichaje del supersolista masculino alto uach Louta por parte de Sony.

Acá los dejo con una notita que le hice en ocasión de su primer Niceto por las suyas, en la esquina de mi multinacional favorita hasta nuevo aviso