26 FEB 2016

Cómo es “Romaphonic Sessions”, el nuevo disco de Andrés Calamaro

Se publicó el álbum que funciona como un Grabaciones Encontradas 3
4583
Por Natalia Sarramone

Andrés Calamaro lanza “Romaphonic Sessions”, el disco que puede considerarse como el tercero de la serie de “Grabaciones Encontradas”, por la naturaleza de su producción y la continuidad que genera con aquellos dos volúmenes editados en 1993 y 1996. La historia de este proyecto tiene que ver con la intención de sumar al director de cine español Fernando Trueba a una producción con Calamaro. Por esa razón, poco antes de que el argentino viajara a España para abrir un show de Bob Dylan (ver Milonga de un Trovador con Bob Dylan), en mayo de 2015 pasó por los Estudios Romaphonic y grabó diez canciones, cuatro propias de distintas épocas y seis covers (Zamba Para Mi Tierra, de Litto Nebbia, Garúa de Aníbal Trolio y Enrique Cadícamo, Biromes y Servilletas de Leo Masliah, Milonga del Trovador de Astor Piazolla y Horacio Ferrer, Absurdo de los hermanos Virgilio y Homero Expósito y Soledad de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera). 

 

Todas están grabadas con su voz y el piano de Germán Wiedemer. No hay nada más que eso. Lo que se luce aquí es la interpretación, donde El Salmón se adapta a las circunstancias y se deja llevar para crear un hipnótico clima que provoca la reinvención de sus clásicos. Como la idea era ensayar, registrar esas tomas y mandarlas a Europa, no se ven fisuras ni tensiones. Calamaro muestra su costado como cantante y admirador de la música popular como no lo hacía en años. En dos tardes se hizo todo el trabajo. 

 

Una vez en España, el cantante recibió su propio material por correo y escuchó las cintas. Allí Andrés y Trueba consideraron que lo mejor era publicarlas así como les habían llegado. Por esa razón, estas canciones se inscriben en la tradición calamaresca de las Grabaciones Encontradas: porque estaban ahí, pensadas como un ensayo, pero lograron ver la luz. Un poco de esta trastienda se cuenta en el booklet, con un hermoso texto de Alfonso Perez y David Bonilla. 



Como ya contamos, dos temas ya se habían presentado: Garúa y un combo de 7 Segundos con El Día Que Me Quieras. Una versión totalmente nueva de Mi Enfermedad es el tercer tema del disco, y seguramente dará que hablar entre sus fanáticos. Se trata de una interpretación tranquila y renovada, que refleja el buen momento del salmón.

 

Varias canciones tienen un tinte nostálgico y hablan de las raíces, de la tierra de uno, como Milonga del Trovador, Absurdo y Nueva Zamba para mi Tierra. Y entonces a Andrés se lo puede sentir con los pies en Madrid, pero la garganta de lleno acá.

 

La clásica Los Aviones se despega de su música original y se convierte en un increíble tango en el piano de Germán. Paloma se enternece más de lo habitual, y un tono y medio más abajo que su versión eléctrica y sin guitarras distorsionadas, Calamaro cambia el “crimen barón” por un “no cometas el crimen, corazón”. Muchos de estos temas ya habían sido grabados o interpretados en vivo, como es el caso de Biromes y Servilletas, que Andrés tocó en Montevideo con Hugo Fattoruso, o El Día que me Quieras, que fue parte del repertorio de la última gira.


Con “Romaphonic Sessions”, Calamaro volverá a salir a tocar. Lo hará con un formato atípico: piano, contrabajo y su voz. Presentará el disco primero en España a partir de mayo en lo que pretende ser una gira de teatros. La Argentina está en los planes para la segunda mitad del año, con shows en el interior del país.



Seguinos en Facebook

Seguinos en Twitter