13 ABR 2016

Detonada actualidad perdedora

En su nueva columna, Esteban Rial habla de la película sobre Perdedores Pop que se estrena en el BAFICI
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Por Esteban Rial

por Esteban Rial (@RialEsteban)
 

Espero el lector sepa disculpar en esta ocasión cierto exceso de ombliguismo de mi parte, pero esta altura de abril 2016 y desde lo más profundo de mi ser no me queda otra que detenerme en mi paradójica actualidad audiovisual amateur profesional, fruto del destino tuvo otros planes y la semana que viene finalmente se estrena en el Recoleta (en el marco del BAFICI) un documental sobre Perdedores Pop, o sea mi sociedad guitarrística con mi hermano Santiago Rial Ungaro (dos años menor que yo, también escorpiano, hincha de independiente y periodista, pero además catalán), y es un poco por eso, que me siento obligado a explicitar ciertos puntos de vista y/o sensaciones personales desde los que se confeccionan párrafos para esta página, ya que conceptualmente perdedores pop es un principio hermeneutico tan inclusivo como cualquier otro, más que nada a nivel cualquierisimo, la nada misma contraataca, todos somos perdedores pop, etc, etc.

 

Ya en nuestra separación hacia 1998, la banda postuló algo así como que todos somos perdedores pop, sin ser tan cursi para plantearlo abiertamente, pero dejándolo más que claro: perdedores pop en un sentido estricto somos los integrantes y ex integrantes (que también son integrantes), los titulares, los suplentes y hasta los amigos participantes, pero en un sentido amplio todos somos perdedores pop, los simpatizantes que lo asumen primero, pero no solo ellos, y siendo que estamos hablando de un negocio complicado en el que al final siempre gana la banca, entonces hasta las luminosísimas figuras de Elvis Presley, Michael Jackson y Gustavo Cerati se nos manfiestan como tremendísimos perdedores pop... O sea que, sin entrar en detalles autobiográficos más que significativos ni caer en el autombombo (“No sabes como está sonando la banda, vieja”) perdedores pop es un punto de vista muy facilmente adoptable, que te mejora el humor social y te hace participar del selecto club que sabe que existen los Perdedores Pop, que yo también tengo mi anécdota con Perdedores Pop y que todos somos un poco perdedores pop... Un chiste de salón entre iniciados, a la vez que una banda de rabiosa actualidad a la que se puede ver y oir en la noche zonasureña y ocasionalmente en la porteña también.

 

Desde un punto de vista periodístico, durante la hora y pocos minutos de Hermosos Perdedores Popse suceden imágenes y explicaciones inéditas en plan collage sobre dos proyectos en los que metí mano, como ser el fanzine universitario privado La Libelula (es un documental muy USAL friendly) y la revista Revolver (la más influyente publicación pop de los noventa lejos), mucho contexto noventista que nada que ver (pero todo tiene que ver con todo), goles colombianos y rojos y de otros colores. También hay unas imágenes de Morfi & Vinacho en Roxy con Bebe Contepomi muy Tom Waits y Andrés Calamaro en guitarra que ya valen pagar la entrada. La opera prima del marplatense Agustín Arévalo, al que considero un patriota y a partir de ahora un señor artista se deja ver, retrata desde cierta fauna de la época mientras se asoma a nuestra dinámica interna tan arrogante como la de cualquier bandita, es humorística y además es trágica. No estamos ninguno de los dos hermanos periodistas polemistas bajando línea (excelente recurso que deberíamos imitar en nuestra sala de ensayo, supongo), y todo lo que tiene que ver con mi deriva solista se simplifica al máximo posible al punto de la falta de respeto (que le hace un raya más al tigre), pero además faltan testimonios de testigos fundamentales y autoridades en nuestra causa perdida de mucho peso y tremenda trayectoria, que nos hace pensar que el documentalismo es un humanismo, y que perdedores pop hasta podría ser un categoría de premio en festival de cine per se, o un premio de ensayo (nos veo bien como línea de golosinas exitosas, siempre tuvimos un gran potencial).

 

El documental se proyecta el lunes 18 y viernes 22 a la noche en el Village Recoleta y el miércoles a las 14 en el C.C. San Martín;y al no existir todavía un teaser digno de su nombre, los dejo con algo mucho mejor y en la misma línea conceptual, un video de Enrique Iglesias y Marco Antonio Solís de un temazo que habla de todo esto pero de otra perspectiva mucho más lograda, que sonaba la otra noche en la kombi cuando me volvía de Adrogué de vuelta a la Capital Mundial de la Pizza… ¡Vamos los perdedores que en cualquier momento llegamos a los 500 millones de visitas!

 

 


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