14 NOV 2016

El día que Carlos Alomar conoció a Soda Stereo

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Por Carlos Iogna Prat

Carlos Alomar tuvo su gran trabajo junto a Soda Stereo. Fue el productor del reconocido disco "Doble Vida" de 1988 que se transformó en éxito de la mano de temas como En la ciudad de la furia, Lo que sangra (la cúpula) y Corazón delator, entre otras.

 

Con “Signos” el grupo salió a conquistar Latinoamérica. Cautivó al público con su propuesta musical y visual. El rock hispano logró una identidad y Soda fue fundamental. Todo ese gran momento marcado por las giras quedó documentado en “Ruido Blanco”.

 

Para 1988, Soda era la banda más poderosa. Cada trabajo representaba un importante paso en su carrera. Para su nuevo disco, se barajaron distintos nombres para producirlo. Se llegó a nombrar a Mark Knopfler, cantante y guitarrista de Dire Straits.

 

Gustavo había conocido a Alomar en Nueva York. “Fue durante unas vacaciones que se tomó en medio de la preparación del disco. Como parte de la rutina musical neoyorquina, pasó por el negocio de instrumentos de Rudy Pensa, Rudy´s Music Stop”, describió Zeta en su libro “Yo conozco ese lugar”. El dueño del local es un argentino que se radicó hace muchos años en el país del norte.

 

Cerati era un admirador de su estilo y se quedaron charlando un rato. También le dejó un demo con las nuevas canciones. “Alomar pertenecía a la elite del pop mundial y sorprendentemente se interesó en nuestra propuesta inmediatamente”, describió el bajista de Soda Stereo.

 

El guitarrista y productor, nacido en Puerto Rico, contaba con una extensa e importante trayectoria. Había trabajado con David Bowie dejando una marca en varios de sus discos. Carlos había grabado en enero de 1975 junto a Bowie y John Lennon una versión de "Across the Universe" en los Estudios Electric Lady, donde también nació el tema "Fame" (Fama) con su particular riff.

 

“Me sorprendió la calidad musical del grupo, principalmente el mensaje en sus letras. Había estado buscando producir grupos hispanos, pero ninguno contaba con esa calidad. Muchos sonaban a un estilo más cercano a la salsa”, destacó Carlos Alomar a Generación B.

 

MANOS A LA OBRA

 

El plan del productor  fue encontrarse en Nueva York para ensayar las canciones en los Dessau Studios con el objetivo de conocer el nervio íntimo de la banda. Luego pasaron a los Sorcerer Sound Studios donde grabaron las bases tocando todos juntos. A Cerati le gustó la idea ya que pudo reproducir la energía de los shows en vivo.

 

Luego se sumaron algunos arreglos de guitarra, los teclados, una sección de vientos (los Borneo Horns) que acompañaban en las giras a Bowie y hasta un rap. “La idea de agregar un fragmento de un rap fue importante por lo que representaba en esa época. Recuerdo que llegó Zeta y sorprendió al verme interpretándolo”, contó el famoso guitarrista.

 

“Carlos Alomar nos decía que un grupo como el nuestro no es una cosa tan común en los Estados Unidos, y que le había tocado producir a bandas que no sabían tocar y que ni siquiera sabían qué hacer”, destacó Cerati en una entrevista con la revista Humor en 1988.

 

Durante esos días en Estados Unidos, el grupo se presentó en The Tunnel, y fueron a la presentación del canal latino de MTV, donde también brindaron una extensa nota para un especial sobre la historia del grupo.

 

 

El disco salió a la venta en septiembre de 1988 con muy buena repercusión por parte de la prensa y de sus fans. El productor fue uno de los invitados a la presentación oficial en las canchas de hockey de Obras durante un levantamiento carapintada. También estuvo presente en Buenos Aires durante uno de los shows del “Me verás volver”.

 

“Tanto Cerati como Bowie fueron dos grandes personas, humildes y con sentido del humor”, concluyó Alomar.

 


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