14 OCT 2016

El dylanismo es un humanismo

En su nueva columna, Esteban Rial reflexiona sobre la polémica de algunos premios culturales y saluda a Bob Dylan por su nueva adquisición
652
Por Esteban Rial
Los premios son siempre polémicos y como mínimo cosa bastante sospechosa se la mire por donde se la mire, pero están ahí para ser otorgados, y sin dudas un millón de dólares es una cifra bastante pop, así que no podemos no sumarnos a la marea de celebraciones dylanescas. Bienvenidos a mi aporte a este concurso de párrafos y más párrafos sobre Bob Dylan, el mito inagotable y su importancia en la cultura popular, etc, etc... justo yo, con las ganas que tenía de escribir sobre Adrogué y citar a Borges para hablar de Sus Hijas y Los Reyes del Falsete, o inventariar la cantidad y calidad de Santiagos que están activando de la mejor manera posible el presente cambio de fase, y sin embargo acá estoy, saludando al flamante Premio Nobel del Literatura por “haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción” según tuiteó la Academia Premiadora, y estallan las redes sociales y se alborotan los suplementos especializados, y vanidad de vanidades, todo es vanidad…
 
Al marido de María Kodama nunca le otorgaron el escandinavo galardón, pero si esto sigue así no sería de extrañar que Andrés Calamaro reciba un Cervantes y o lo ingresen en la Real Academia; pasa que a veces pienso (luego existo) que cualquier cosa se me pueda ocurrir sobre Bob Dylan ya la escribió o escribirá Rodrigo Fresán, y si me pongo un poco mcluhaniano entonces este señor me parece la figura más importante de las letras inglesas desde William Shakespeare y se terminó la discusión (recién empieza), pero seguramente la literatura es otra cosa y la poesía ni hablar,  y qué podés esperar de estos suecos, gente que regala guita para salir en la tapa de los diarios, esas cosas de papel que están en guerra con Donald Trump y se intentan convencer de que vamos ganando.
 
 
Tal vez lo mejor de La Viola Bar en cuanto bar sea una foto en blanco y negro enmarcada en gran tamaño, de Bob Dylan siglo XXI, con su bigotito sentado en un tremendo convertible haciéndose el interesante para la cámara, con una plaqueta en la que reza “Sony Music Argentina agradece a Bebe Contepomi por su apoyo incondicional al artista Bob Dylan”, que yo se que para Bebe vale más que un Pulitzer, por todo lo que implica y complica. Si por mi fuera, el año que viene le daría el Premio Nobel de la Paz a Bob Dylan y Bebe conduciría los Martín Fierro y se llevaría el Gardel de Oro... 
 
Lo cierto es que no es fácil ser un visionario con tantos grupos de watsapp desbordándose sin ton ni son, así que abandono acá y los dejo con uno de los hits más gancheros de la historia de la escena más o menos motorizada, que acaba de salir esta semana y que nada que ver con nada, pero que también habla del tiempo que pasa y se enlaza, las estaciones del año y esas cosas.

 


Seguinos en Facebook

Seguinos en Twitter