08 OCT 2015

¿Los hermanos sean unidos?

En su nueva columna, Esteban Rial opina sobre las bandas de hermanos. ¡Y eso que él tiene una!
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Por Esteban Rial

por Esteban Rial

 

Leo por ahí que se viene el primer disco de Jesus & Mary Chain en 17 años y me entero que Sig Ragga toca en el Lollapalooza y pienso que bien podríamos dividir a los grupos de rock entre aquellos que incluyen hijos de su padre y de su madre y los que no, y no estaríamos exagerando demasiado.


En cuanto simples espectadores, todos sabemos que dentro de esa extraña forma de convivencia humana, interacción musical y puesta en escena que supone una banda de rock, la presencia de hermanos aporta inalcanzables dosis de morbo y atractivo extra, como si las peleas de cachorros siempre latentes y los potenciales resentimientos a la hora de ejecutar mandatos y testamentos familiares estuvieran siempre ahí, a punto de explotar…

 

Esto viene desde los policromáticos 60's, que un poco todavía dan forma a la mitología pop rock anglosajona de corte dominante.  En 1961 tenemos a los hermanos Brian, Carl y Dennis Wilson (más el primo Mike Love) afirmando mediante un mar de fondo de armonías vocales ser The Beach Boys desde la costa oeste californiana; en 1964 a Ray y Dave Davies forzando mediante versos y guitarrazos la maquinaria de canción londinense para consumo local y exportación al frente de The Kinks (alcanza y sobra para defender la mentalmente insana costumbre fraternal que nos ocupa). Pero hay más, siempre mucho más: mismo por ese entonces y en nuestras coordenadas rioplatenses, Hugo y Osvaldo Fattoruso sintonizaron esa misma frecuencia de onda a través de Los Shakers, y para 1967, mientras John y Tom Fogerty, arrancaban con Creedence Clearwater Revival en El Cerrito (California), en Detroit los hermanos Ron y Asheton le hacían el el aguante a Iggy Pop vía The Stooges.


Ya en 1969 Duane y Gregg Alman en Jacksonville (Florida) arman The Allman Brothers Band, y en 1973 a Malcom y Angus Young en Sydney arrancan AC/DC, y más nombres y apellidos que dejamos para quien quiera hacer una de esas notas con listas de diez, quince, veinte o cien bandas de hermanos, o mejor un libro especial, que al parecer de eso se trata el periodismo rockero siglo XXI, y muy bien que así suceda, pero...

 

En el caso argentino hasta la muerte, mi percepción en estas cuestiones no puede no estar absolutamente teñida de mi memoria personal y herrática trayectoria amateur profesional; solo qusiera aclarar que que antes que nada, soy, fui y seré amigo, admirador, testigo, discípulo y promotor de Morfi & Vinacho, y que además y desde muy diferentes circunstancias barriales, grupos y grupazos del calibre de El Otro Yo, Valle de Muñecas, 107 Faunos y Los Reyes del Falsete, forman parte de mi historia afectiva y musical también… Sobre estos y otros grandes nombres propios (Virus, Babasónicos, Catupecu Machu, Airbag, Tan Biónica, Todo Aparenta Normal, etc) me extenderé en otra oportunidad, por ahora me parece importante plantear el tema de una supuesta superior potencia y calidad de las bandas de hermanos, y sembrar cierta duda pseudometódica, ya que, a esta altura del siglo XXI, que una banda de rock no incluya hermanos o medio hermanos resulta por lo menos sospechoso...

 

Por último, me parecería incompleta esta nota sin mencionar y agradecer a los hermanos Don & Phil Everly, hermanos mayores de todos:


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