16 JUN 2016

Love of Lesbian: "En España nos dicen indies y en Argentina rockeros"

La popular banda española sacó un nuevo disco y está decidida a llegar al público argentino. Vino a hacer promoción y asegura que antes de fin de año dará su tercer show en Buenos Aires
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Por Marcelo Fernandez Bitar


Desde lo difuso de los recuerdos, parece que la primera visita de Love of Lesbian a Argentina fue en el marco ideal: el festival Ciudad Emergente de 2011. Ellos, sin embargo lo recuerdan como una de sus peores noches, porque antes tocó Tan Biónica y gran parte del público se retiró enseguida, dejando solamente una audiencia de 300-400 personas. El show que dieron el año pasado en The Roxy, en cambio, les trae grandes memorias, como ver por primera ver escenas de pogo entre la gente, algo inusual en España.

 

Ahora volvieron a Buenos Aires para sembrar el terreno para una tercera actuación antes de fin de año, y promocionar su nuevo álbum, “El poeta Halley”, donde la banda alcanzó un alto grado de inspiración a lo largo de un trabajo casi conceptual, donde la sorpresa final es escuchar la voz del mismísimo Joan Manuel Serrat en el último tema.

 

Love of Lesbian arrancó en el 1997 en Barcelona, más precisamente en Sant Vicenç dels Horts, donde primero cantaron en inglés y luego pasaron al español y multiplicaron su efectividad y llegada. Los integrantes son Santi Balmes (voz, guitarra y teclados), Jordi Roig (guitarra y teclados), Joan Ramón Planell (bajo y sintetizador), Oriol Bonet (batería y programación) y Julián Saldarriaga (guitarra y voz). Todos ellos llegaron el lunes a Argentina y hablaron de su pasado, presente y futuro.

 

-¿Cuál fue el primer corte del disco?

 

Santi: El primero fue Bajo el volcán y salió en enero, con su videoclip. No queríamos llamarlo “single” porque era una canción de seis minutos, lo cual no es muy apropiado para un single. El álbum salió en abril. De todas formas, creo que no pensamos en los avances en términos radiales, sino pensando en Internet. ¡Para Los 40 Principales tendríamos que haber elegido otro tema!

Julián: Ese tema iba avisando de lo que la gente se iba a encontrar en el disco, que eran canciones trabajadas, progresivas y melódicas, pero a la vez extendidas y dilatadas en lo que es el tiempo. Era una apuesta, si se tiene en cuenta que era el primer trabajo que salía en Warner. Pero teníamos el concepto muy claro y avisamos desde temprano que el disco iba a ser así y que no íbamos a perder la cabeza por firmar con una compañía grande. Era otra cosa hubiera ido en contra de nuestra naturaleza, porque el carácter mismo del disco daba para hacer canciones dilatadas.

Oriol: Somos una banda que en toda su trayectoria siempre se ha ido moviendo por las vías más alternativas. No somos un grupo que ha salido en televisión ni en las radios de fórmula a cada rato. La manera de actuar se basó más en nuestro libre comportamiento, y desde un principio llegamos a la gente a través de MySpace.

 

-¿En España los describen como un grupo indie o alternativo?

 

Julián: Indie, aunque últimamente se considera que hemos llegado a demasiada gente como para ser considerados indies.

Joan: Algunos nos llamaron “indie mainstream”.

Santi: Es verdad que hemos roto unos cuantos techos ya, pero si uno repasa nuestro origen, casi hicimos el “catálogo del buen indie”, apareciendo en las revistas, fanzines y emisoras ideales para el perfecto indie.

Julián: La etiqueta en sí tiene unos quince años, cuando cubría a un reducto de grupos que se comportaban de una manera autogestionada, se movían en un mismo circuito y tenían un patrón común. Con el correr de los años, hay grupos que tienen nada que ver musicalmente entre sí, pero se los sigue considerando “indie” por el estilo de trabajo. Así que es una etiqueta que se ha ido estirando hasta abarcar a grupos de talantes muy diferentes.

 

-Desde Argentina parece que muy pocos grupos del indie español llegaron al mainstream, salvo ustedes y Vetusta Morla. ¿Hay muchos más?

 

Santi: A los que nos pasó más o menos el mismo proceso de ser reivindicados en el boca a boca, y terminar como punta de lanza en los festivales, fuimos Vetusta Morla y nosotros. Luego vino una serie de bandas y managers avispados que vieron que ahí había un camino para llegar, por ejemplo Izal, Delorean y Supersubmarina. El otro día tocamos en un festival de grupos indies en Valencia, pero había 30 mil personas. ¿No es mainstream eso? ¿Dónde está la línea?

 

-Los americanos hablan de rock alternativo, lo cual no habla de dimensión.

 

Julián: Volvemos a esto de las etiquetas y que no tienen mayor sentido, más allá de la necesidad de catalogar para identificar algo rápidamente. Nosotros somos un grupo de pop rock alternativo, o del indie de España. Y la primera vez que cruzamos aquí vimos que nos veían como un grupo de rock. Otra imagen muy simbólica fue cuando vimos el ranking de iTunes de Latinoamérica cuando salió el nuevo disco, ¡porque estábamos primeros y por encima de Iron Maiden, Guns N’Roses y Metallica!

Santi: -¡Aquí estamos haciendo el “catálogo del buen rockero! (risas)

 

-¿Se puede afirmar que es un álbum conceptual, o prefieren evitarlo porque les suena demasiado pomposo?

 

Julián: No nos da miedo.

Joan: Hay que huir de esa idea peyorativa que puede tener un disco conceptual. Este álbum no pretender serlo, pero es inevitable ver que hay un hilo conductor. 

 

-El título y el arte me remitió al "Mellon Collie & the infinite Sadness" de Smashing Pumpkins. ¿Puede ser?

 

Santi: Pues sí, aciertas. Buscábamos algo así. Incluso las estrellitas remiten al interior de aquel gran disco que fue un poco incomprendido porque había temas geniales y otros que pasaron más desapercibidos, como ocurre muchas veces con los discos dobles.

Joan: Hemos llegado a tocar 1979 en vivo.

Santi: A muchos de nosotros nos marcó mucho “Siamese dream”, que tiene muchísima sensibilidad y dureza. 

 

-¿Cómo surgieron las canciones nuevas y se armó la idea conceptual del disco?

 

Santi: Salen de casa y del local de ensayo, pero la idea general ya venía predigerida. Hay varios grupos de trabajo y de charlas previas.

Oriol: Se siembra una idea y la vamos regando y cuidando. Son cosas que se hacen antes de poner las cartas sobre el tablero. 

Santi: Siempre hay tres o cuatro canciones que funcionan como columna vertebral y son lo suficientemente sólidas como para creer en ellas y armar el resto alrededor. Más adelante hay un proceso de selección, donde solo quedan los temas que encajan juntos.

 

-¿Cómo se dio la participación de Serrat?

 

Oriol: Ya nos conocía un poquito.

Julián: Al final de la gira de La noche eterna, tuvimos la idea de cerrar en Madrid y Barcelona con un recital con muchos invitados, desde amigos hasta gente que admiramos, como Manolo García, Coque Malla y Jorge Drexler. Uno de los nombres que tiramos fue Joan Manuel, que un día nos llamó y dijo que no podía hacerlo porque ya se había comprometido a hacer algo similar con Estopa. Pero dejó abierta la posibilidad de hacer algo juntos más adelante, y cuando dimos unos conciertos solamente Santi, Pancho Varona y yo, surgió un recitado que fue el detonante para las palabras del final de “El poeta Halley”. Enseguida pensamos en Serrat, que aceptó con mucho gusto grabarlo para el disco. Y quedó increíble.

 


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