13 JUN 2016

Melvins: tres cabrones

Los precursores del grunge sacaron disco y el inefable Buzz Osborne, como siempre, habló poco y repartió mucho
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Por Maxi Poter


Hay que poner a Melvins entre los ilustres desconocidos más grandes del rock: el trío que pocos recuerdan, pero que terminó articulando punk, grunge y metal para moldear el sonido con los que otras bandas hicieron mucha historia (y plata). Basta mencionar que de su exbajista, Matt Lukin, surgió Mudhoney; que su baterista Dale Crover tocó con unos primerísimos Nirvana y que el vocalista Buzz Osborne fue amigo de la infancia de Kurt Cobain. Es más: fue él quien presentó a Dave Grohl con Kris Novoselic y el blondo y guitarrista. Y ni hablemos de cuánto le deben grupos como Mastodon, Tool y Boris.

 

Desde hace más de 30 años que fama y reconocimiento popular los esquiva, y ellos ni se calientan en buscarlos. Tras una larguísima discografía e innumerables cambios de formación (entre ellos, una decena de bajistas), acaban de editar "Basses Loaded": 12 canciones de rock tosco y fumón (incluida una valvular versión de I Want to Tell You, de los Beatles) que grabaron con ¡seis! bajistas diferentes, todo un chiste a la difícil historia de la banda con los amantes de las cuatro cuerdas. “Sí, seis tipos involucrados… fue muy difícil, pero estuvo bien. Todos tienen sus momentos. Y de vez en cuando tuve que poner orden; aunque no hubo violencia física ni corrió sangre en el estudio”, revela Osborne a Generación B, con esa mezcla de acidez, parca simpatía y honestidad brutal que lo han convertido en el tipo con la lengua más áspera (y el peinado más electrizante) del ambiente.

 

-¿Qué pasó que recién se concretó ahora la colaboración con Kris Novoselic? Se siente que es algo que debería haberse dado hace muchos años…

 

-No sé… Tampoco fue que él vino a golpearme la puerta y a rogarme para tocar. Eso debe haber tenido algo que ver. Fue accidental: Él estaba acá, se suponía que se iba a hacer algo con Dave Grohl, pero no vino, así que lo hicimos nosotros. 

 

-Estuviste muy vinculado a Nirvana, desde el principio y en el final. Y sabemos lo que pensás de Montage of Heck, el reciente documental sobre Kurt Cobain. ¿Cómo deberíamos recordarlo? 

 

-Era un tipo talentoso con muchos problemas. Una historia triste con un final triste.

 

-¿Nada más?

 

-Eso es todo: es una historia trágica.

 

-¿Qué sentís cuando se los menciona como “los padrinos del grunge”? ¿Es algo que te enorgullece o a esta altura ya te rompe las pelotas?

 

-No me importa en lo más mínimo. Eso fue hace mucho tiempo. 

 

-En más de 30 años de historia, viste pasar muchas cosas en la música: estilo, modas, cambios en el negocio. ¿Qué opinás del estado actual de la escena musical?

 

-Creo que es lo mismo de siempre: hay buenas y malas bandas. Así es como funcionó siempre. No creo que haya una “era de oro de la música” o algo así. No tiene ninguna diferencia; al menos, yo no siento que haya alguna.

 

-¿Te importan tendencias como el streaming, las empresas como Spotify, o la reaparición del vinilo?

 

-No sé si alguna de esas cosas va a marcar una diferencia… Veremos.

 

-¿Alguna chance de venir pronto a Buenos Aires otra vez?

 

-Recuerdo que dimos un muy buen show ahí hace unos años, conocimos gente muy agradable y la pasamos muy bien. No estoy seguro si vamos a volver, pero no me opongo a eso. [risas]

 

-Salieron de gira con Kiss, White Zombie, NIN, Primus, Tool, Napalm Death y muchos artistas más. ¿Cuál fue el mejor y el peor tour y por qué?

 

-Bueno, los Napalm Death son cool. No me gustaron algunas personas del crew de Tool, pero ellos son buenos. Los de Kiss son muy macanudos. El de White Zombie fue el peor tour en mi vida, por lejos. Igual, fue hace mucho tiempo, como veinte años atrás. Y no tanto por los demás en la banda, sino por Rob Zombie: tenía todos los aires de estrella de rock que puedas imaginar. Eso y la falta de respeto. Un reverendo pelotudo. Es la única manera de describirlo.

 

-Son un tipo con mucha historia y una boca filosa y divertida. ¿Pensante en escribir un libro de memorias o algo similar? 

 

-Sí, es una posibilidad… Nunca se sabe. Muy probablemente lo haga.

 

-¿Y cómo se titularía?

 

No te lo voy a decir, porque no quiero que alguien me lo robe.

 

 


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