10 DIC 2015

Morrissey en el Ópera: cuando el pop tiene algo para decir

Crónica y fotos del primero de sus shows en Buenos Aires
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Por Sebastián Grandi

por Sebastián Grandi/ Fotos: Beto Landoni

 

Nadie puede salir indemne de un show de Morrissey. Detrás de las dulces melodías pop tan amigables para el oído de la FM hay un mensaje contundente. Libre y provocador, sus conciertos exceden el universo de la rutina del rock para ser algo más, un encuentro que además de música, deja espacio para visualizar un camino a seguir. 

 

En 2013 había cancelado una gira por América Latina por razones de salud y sobre el final de este 2015, vital y entero, llega con un disco nuevo “World Peace is Non Of Your Business”. En Buenos Aires dio este miércoles 9 el primero de dos conciertos que por esas cosas de la Argentina, uno fue en el Teatro Ópera Allianz y el otro será este jueves 10 en el Luna Park. En cualquier caso, ver a Morrissey en un teatro es una experiencia deslumbrante porque su cautivante voz conquista hasta las filas más lejanas con garantías de buena calidad de sonido. Y para Moz y su banda eso no es algo menor: los cinco músicos que lo acompañan se acoplan a sus ambiciosos arreglos y una escena que promueve a la reacción inmediata. Aunque para eso el teatro es, hay que decirlo, incómodo. No faltan quienes necesitan moverse, saltar, bailar, adelantarse para sacar fotos, subir al ecenario a abrazar al ídolo o simplemente ganar algunas filas para verlo mejor. 

 

El show empezó con un largo -demasiado tal vez- video con clips de los Ramones, Ike y Tina Turner, Bob and Marcia, entre otros músicos: un continuado de zapping de la era de You Tube que desemboca en la llegada del cantante. Desde entonces empieza Suedhead y detrás una catarata de 22 canciones más que Moz sólo interrumpirá un par de veces para respirar y ratificar su mensaje: su terminante oposición al maltrato animal (el video que acompaña Meat is Murder borra de la agenda el próximo asado), el desprecio a violencia policial o incluso su rechazo a los fundamentalismos que desembocaron en la masacre de Paris. La lista incluyó muchos temas de su nuevo disco y grandes clásicos de The Smiths, en especial el admirado How Soon is Now? en una poderosa versión. Nada que reprocharle con las canciones elegidas para su primer set porteño: una elegante combinación de sus mejores éxitos como solista como First of the Gang to Die, Istambul, I´m Throwing My Arms Arround Paris, Everyday is Like Sunday, Jack the Ripper, entre otros. 

 

Un aparte para los pocos segundos que, tras agradecer la euforia porteña, entonó el estribillo de Morrissey, la canción de Leo García que lleva su nombre. 

 

En 2012 Morrissey tocó en Buenos Aires con el aniversario de la Guerra de Malvinas de fondo. Aquella vez defendió la soberanía argentina sobre las islas en un admirable acto de provocación para un músico inglés. Esta vez llega en medio de la transición presidencial, debutando en la calle Corrientes, allí donde sus fans se cruzaban con los militantes que dejaban la Plaza de Mayo. Una escena que certifica que la era de la desideologización no ha empezado y que, mientras Morrissey siga cantando, seguramente no empezará jamás. 

 


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