26 SEP 2016

Paz Lenchantín, la bajista argentina de Pixies: “Mi prioridad es disfrutar lo que hago”

El viernes sale el nuevo disco "Head Carrier" y ella le agradece a Kim Deal, su histórica antecesora.
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Por Diego Mancusi


Desde julio, la marplatense Paz Lenchantín es la bajista oficial de Pixies. Sus compañeros le dieron ese reconocimiento para que no quedaran dudas sobre su continuidad: tras el paso en falso de Kim Shattuck (incorporada en junio de 2013 y despedida cinco meses después), Kim Deal ya tiene reemplazante estable. 

 

De esta forma, Paz pasa a integrar uno de los grupos más influyentes de todos los tiempos. Sin embargo, su historia está lejos de ser la de la Cenicienta que de repente se encuentra bajo todos los reflectores: establecida en los Estados Unidos desde su niñez, se hizo un nombre dentro del rock alternativo norteamericano como coequiper de Maynard James Keenan en A Perfect Circle y colaborando con Billy Corgan en el efímero proyecto Zwan. Ahora es tiempo de codearse con Joey Santiago, David Lovering y el gran Black Francis, con quienes acaba de grabar su primer disco completo, "Head Carrier" (en Indie Cindy de 2014 apenas había participado de un bonus track de la edición deluxe). Allí debuta como voz principal en una canción llamada “All I Think About Now”, en la que le agradece a Deal por “abrir el camino”. A los tumbos entre el inglés y el porteño ortodoxo, Paz nos contó cómo se vive esta nueva etapa.

 

-Dos años es muy poco tiempo entre disco y disco para Pixies. Además, sabemos que los temas están desde que sacaron Indie Cindy. ¿Había una urgencia por salir a mostrar de qué es capaz la banda con esta nueva formación?

 

-No, todo bien. Era tiempo de seguir adelante. No tengo mucha idea de la parte del negocio, je.

 

-Pero las ganas de mostrar lo nuevo estaban.

 

-Teníamos el material y quisimos grabarlo. No creo que hubiera ninguna urgencia especial: es básicamente lo que hacemos. Somos una banda ahora, así que ¡hagamos música!

 

-Joey dijo que todo es más liviano desde que estás. ¿Se siente el cambio en la dinámica de trabajo? ¿Te lo dicen?

 

-No sé cómo estaban las cosas antes de que yo llegara, pero ahora es todo muy tranquilo. Todo se hace fácil. Estamos haciendo eso en lo que somos buenos.

 

-Al productor Tom Dalgety (colaborador de Royal Blood, Opeth, Simple Minds y muchos otros) también lo contrataron porque se llevaban bien con él, más allá de su capacidad.

 

-Sí, sí. Tiene mucho talento, pero nos llevamos muy bien y eso es muy importante cuando trabajás con alguien.

 

-Parece como si la prioridad hubiera sido el generar un buen clima.

 

-Fue así. Hablando por mí, estoy en el punto de mi carrera en el que la prioridad es disfrutar lo que hago. 

 

-El disco tiene un sonido menos garagero, más limpio, un poco más pop. ¿Eso es producto de trabajar con Tom o dentro de ese clima de “alegría” que mencionábamos?

 

-No creo que nada haya sido planeado o hablado de antemano. Todo sucedió en forma orgánica. Se fue desarrollando y salió así porque lo hicimos de forma más honesta que pudimos. 

 

-Te oficializaron como integrante de la banda. ¿En algún momento te sentiste a prueba? Por parte de tus compañeros o de los fans.

 

-No, en ningún momento. Quizás en mi mente, antes del primer show que di con Pixies. Estaba nerviosa, la verdad. Pero después del show, que fue en North Hampton, ya estaba aliviada por lo bien que me recibieron todos y por cómo todos amaban la música. Por eso están ahí, y estoy feliz de contribuir a la continuidad de la relación entre los fans y Pixies y la música que aman.

 

-¿Cómo fue el primer ensayo, la primera vez que tocaste con ellos?

 

-El primer ensayo fue sólo con Joey y David en California. Fue muy divertido, David hizo un montón de trucos de magia, repasamos algunas canciones, fumamos unos cigarrillos, volvimos a la sala, ensayamos un poco más, hubo más trucos y fuimos familia inmediatamente. Y para mí fue muy importante. Esa era la parte que no sabía antes de entrar por esa puerta. Yo sabía que amaba la música, había estado practicando sus canciones y estaba a punto de conocer a mis compañeros. Y terminó siendo mi mayor alegría: disfrutar ensayar y pasar tiempo con ellos. Fue mágico.

 

-¿Pudiste participar desde el principio en la creación de estas canciones?

 

-Sí. Coescribí “All I Think About Now”, así que definitivamente pude colaborar.

 

-No escribiste la letra pero pediste expresamente que fuera una carta de agradecimiento a Kim. ¿Por qué?

 

-Cuando escribí la música para esa canción, Joey decía “tenés que cantarla”. Y dije “bueno, si querés que cante sobre algo, quiero cantar sobre Kim, a modo de agradecimiento”. Como si me sacara el sombrero ante ella. Porque ella me abrió el camino y era el primer tema que cantaba. No pensé mucho en si era lo correcto o no. Ella había estado casi treinta años y entonces vengo yo, con mi voz, y me pareció adecuado que si iba a cantar sobre algo, fuera sobre decirle gracias. A la mañana siguiente chequee mi mail y vi la letra de Frank y la grabamos de principio a fin como él la escribió. 

 

-¿Cómo hacés para entrar a una banda tan importante, que tanto conocés desde antes, y no sentir que estás tocando covers? Imagino que hay algo de sana inconsciencia, de irresponsabilidad. 

 

-Lo más importante que hizo Kim fue ser ella misma y no estar pensando “tengo que hacer esto, tengo que hacer lo otro”. Soy lo que soy. Y yo hago lo mismo: soy quien soy, hago lo que mejor me sale y eso es todo, je. No me preocupo mucho por cómo piensan los demás, ¿entendés?

 

-También imagino que debe ser complicado encontrar el equilibrio entre tocar con tu estilo personal y seguir el legado de Kim para no desentonar.

 

-Mi estilo es dejar que la música me diga qué hacer. La música tiene una mejor idea que yo sobre lo que es bueno. Ese es mi estilo y lo estuve siguiendo toda la vida. Es como que no tengo un plan sobre qué hacer, simplemente escucho la música y dejo que me diga qué tocar.

 

-Sos del “menos es más”, se nota la influencia de Peter Hook en vos.

 

-Uh sí, lo amo. Es genial. ¿No es genial?

 

-¡Sí! Tu último disco solista (Songs for Luci) está cumpliendo diez años. ¿En algún momento te dan ganas de hacer algo sola, aunque sea por fuera del circuito comercial?

 

-Yo siempre hago cosas, pero no para vender. Como artista necesito hacer. Y cuando no tengo con quién hacer algo, lo hago sola. Ese disco lo escribí cuando falleció mi hermano. Entonces viví como un año en Kentucky y compuse, pero yo no estaba haciendo un disco. Eso que escribí cayó en las manos de una persona que lo quiso editar y yo dije que me gustaba su sello y que lo edite. Pero es algo muy especial, no hice el disco para ser solista. Me encanta tocar con gente, soy una colaboradora. Algún día me encantaría hacer música para cine o algo así, pero no estoy en eso en este momento. Igual, cuando vuelvo a casa siempre toco el violín.

 


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