05 AGO 2016

Revolver cumple 50: la historia de sus 14 canciones

El 5 de agosto de 1966 se editaba el gran álbum de los Beatles. Curiosidades, secretos, anécdotas y origen de cada uno de sus temas.
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Por Maxi Poter


“Taxman”

¿La primera canción de protesta de los Beatles? Al menos sí fue el primer tema autobiográfico de George Harrison. Ya para 1966, el guitarrista veía cómo buena parte de sus primeros millones quedaban en manos del fisco británico, que retenía un 90 por ciento de las ganancias de personas de altos ingresos. El músico estalló y le pidió una ayudita a su amigo John para redondear una letra cáustica en la que se despacha contra el sistema y se mete con Harold Wilson, por entonces cabeza del partido Laborista y principal impulsor del impuestazo. Extrañamente, Paul le sumó un solo de guitarra, que algunos fanáticos todavía juran que se trata del mismo que el de “Tomorrow Never Knows”, pero montado al revés. Pero no: es original.

 

 

“Eleanor Rigby”

La heroína de los seres solitarios casi se llama “Daisy Hawkins”, pero terminó recibiendo el nombre de pila de la actriz Eleanor Bron, que interpretó a la sacerdotisa de Help!, y el apellido de la tienda Rigby & Evens, próxima al teatro donde trabajaba Jane Asher, novia de Paul McCartney, compositor principal del tema (aunque el resto de los Beatles siempre le hayan discutido una porción de autoría). El arreglo de cuerdas tan característico fue idea de George Martin, quien muchos años después dijo haberse inspirado en la banda sonora de la película Fahrenheit 451. En realidad, ese film no se había estrenado al momento de la grabación, y el productor se confundía con el clásico tema de Psicosis, compuesto por Bernard Hermann.

 

 

“I’m Only Sleeping”

La famosa periodista Maureen Cleave, aquella que le sacó a John Lennon la polémica frase de que los Beatles “son más populares que Jesús”, alguna vez describió al músico como “la persona más vaga de Inglaterra, capaz de dormir casi indefinidamente”. Paul era quien, con frecuencia, solía despertarlo de sus largas siestas para que fuera a grabar. El sueño era uno de los placeres de Lennon, un tema recurrente de sus letras y esta fue una de las más lúcidas al respecto: “Por favor, no me arruines el día. Estoy a millas de aquí. Después de todo, solo estoy durmiendo”. Toda una oda a la pachorra.

 

 

“Love You To”

Otro de los aportes de Harrison es la primera inclusión en un álbum de los Beatles de los sonidos de la India, fruto de la influencia de Ravi Shankar. La letra también está impregnada de sabiduría oriental, con alusiones a la materialidad y lo efímero de la vida. En la grabación, intervinieron varios músicos traídos por Shankar, entre ellos Anil Bhagwat, quien junto a Alan Civil es el primer músico fuera de la banda en ver su nombre publicado en una portada de los Beatles.

 

 

“Here, There and Everywhere”

Paul llegó una tarde a la casa de John en Kenwood para una sesión de trabajo y, mientras el guitarrista dormía (cuándo no), se sentó al borde de la piscina y compuso acaso el tema más sencillo, dulce y despojado de un disco que desbordaba en efectos y experimentación. Dicen que las armonías de Pet Sounds de los Beach Boys y la voz de Marianne Faithfull en “As Tears Go By” fueron las grandes inspiraciones del bajista para este delicado momento de Revolver.

 

 

“Yellow Submarine”

Paul estaba descansando en la casa de los Asher cuando pensó en una canción para Ringo Starr sobre un viejo marinero. La letra incluía varios submarinos de colores, pero luego solo sobrevivió el amarillo. John y el artista folk Donovan contribuyeron con algunas estrofas, y varios amigos se sumaron para grabar coros. Brian Jones, Marianne Faithfull, Pattie Boyd, Mal Evans y Brian Epstein, entre otros, armaron una verdadera fiesta, entre porros e instrumentos insólitos para generar diversos efectos: silbatos, campanas, cadenas y sirenas. Evans tomó un bombo y comenzó a recorrer el estudio, seguido por el resto en fila cual carnaval carioca. En este despelote fumón se registró la gran canción infantil universal. 

 

 

“She Said She Said”

Nació de un viaje con LSD que John tomó durante una fiesta en una mansión que Hollywood que la banda alquiló durante su gira por los Estados Unidos en 1965. En la reunión, estaba el actor Peter Fonda, quien se acercó varias veces al músico para decirle “yo sé lo que es estar muerto”, mientras le mostraba una herida de bala que tenía en el pecho cerca del corazón (que se dio por accidente mientras limpiaba el arma de su padre). De esa conversación surgen las primeras líneas de una canción que, en principio, era acústica y llevaba el nombre de “He Said”, hasta que recibió su título y tratamiento sonoro definitivo en el estudio. Fue la última que se grabó para Revolver y una de las que más identifican el espíritu del disco.

 

 

“Good Day Sunshine”

La apertura del lado B del álbum es este tema que Paul compuso inspirado en “Daydream”, de los Lovin’ Spoonful, un éxito por aquellos años. Cuenta la leyenda que Patti Boyd, ya esposa de George, estando de vacaciones por la Costa Azul en 1966, recorría los clubes de la zona con su amiga la modelo Zouzou para repartir  a los DJ las primeras copias de esta canción.

 

 

“And Your Bird Can Sing”

Una escuchada a la versión incluida en Anthology 2 revela a un John en pleno ataque de risa en el estudio con Paul, lo cual supone una buena dosis de marihuana durante las sesiones y explicaría los enigmáticos título y letra. Incluso la línea “You say you've seen seven wonders” aludiría a un diálogo de aquella famosa noche en la que los Beatles compartieron fasito con Bob Dylan. Por otra parte, en inglés bird es también un término para referirse a una chica. Se ha especulado con que la señorita en cuestión podría ser Marianne Faithfull o Jane Asher.

 

 

“For No One”

Durante unas vacaciones en Suiza, Paul se refugió en el baño luego de una discusión con Asher y allí comenzó a dar forma a esta canción de ruptura que alguna vez llevó el título “Why Did It Die?”. En lo sonoro, destaca el uso de la trompa. En un principio, se contrató a Dennis Brain para tocarla, pero murió en un accidente de tránsito antes de la sesión, y así entró en escena Alan Civil, quien consiguió una verdadera proeza: tocar una nota exigida por la partitura, pero que sobrepasaba el registro posible del instrumento. 

 

 

“Doctor Robert”

¿Quién es en realidad este matasano? Algunos dicen que se trata del galerista amigo de la banda, Robert Fraser. Otros que se trata del mismísimo Bob Dylan. Charles Roberts, médico parte de la troupe de Andy Warhol, y hasta John Riley, quien introdujo a los Beatles en el consumo de LSD, también son sospechosos. Pero Paul declaró años más tarde que la canción refiere a Robert Freeman, especialista en un cóctel de vitamina B12 y anfetaminas que prescribía a todos sus famosos pacientes de Nueva York. Sin embargo, John declaró que el tema “era sobre mí. Yo era quien guardaba las pastillas en las giras”. Lo más probable es que todos estuvieran muy dados vueltas como para recordar de quién estaban hablando en verdad.

 

 

“I Want To Tell You”

Tercera canción en el álbum de George, que estaba ganando confianza como un compositor profundo, con una ayudita del LSD. En su autobiografía, escribió que el tema “habla de la avalancha de pensamientos que son tan difíciles de escribir, de decir o transmitir”. Así todo, el guitarrista no sabía cómo titularla y, durante algún tiempo, llevó el sincero nombre de “I Don’t Know”, hasta que finalmente la bautizó como el primer verso.

 

 

“Got to Get You into My Life” 

Esta es una canción de amor… a la marihuana. Así lo confirmó Paul, quien consideraba al Cannabis un buen remedio para el estrés. “Siempre lo asocié a la pipa de la paz de los indios”, dijo. La versión que se escucha en Anthology 2 revela que el tema nació muy diferente, con una introducción de órgano, más guitarra acústica y una letra ligeramente distinta, hasta que recibió los metales y el estilo “Motown” que la convirtieron una de las piezas más distintivas de Revolver.

 

 

“Tomorrow Never Knows”

Alguna vez, John contó que fue la primera canción que compuso bajo los efectos del ácido y siguiendo los consejos del famoso “apóstol” del LSD, Timothy Leary, en su libro The Psychedelic Experience: “Apagá tu mente, relajate y dejate llevar por la corriente”. Entre experimentación con cintas y loops nació, para muchos, la obra maestra del álbum, el sonido que anticiparía Sgt. Pepper y, probablemente, la canción que mostró el futuro del rock: aquí comenzó el arte del sampleo. “Lo que salía de los parlantes y llegaba a mis oídos era absolutamente nuevo. Percibí el comienzo de una nueva era musical”, dijo Klaus Voormann, quien diseñó la portada de Revolver después de escucharla. Fue el primer tema en grabarse, pero el último de la placa. Un final magistral.

 


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