13 JUN 2017

Ricardo Soulé: “El amor es lo único que me inspira”

Conversamos con el fundador de Vox Dei que este sábado 17 de junio toca con su banda en Rivadavia Rock
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Por Natalia Sarramone

Ricardo Soulé es leyenda en vida no solo del rock nacional, sino de la música y de la historia argentina en general. Un ejemplo de artista que mantiene intacta su inspiración y su entusiasmo, y que con 67 años continúa componiendo nuevas canciones, ensayando toda la semana y celebrando sin rencores aquellos temas de “La Biblia” de Vox Dei que lo llevaron al estrellato. Y un ejemplo de persona, que alejado de los prejuicios de esta era, busca incansablemente la felicidad y el amor, su único motor, enraizado en la fe cristiana, su mujer de toda la vida y sus cinco hijos. Este sábado 17 de junio tocará en el Teatro Gran Rivadavia con su banda La Bestia Emplumada, compartiendo escenario con El Reloj, otro histórico grupo que volvió hace apenas meses después de 20 años.


- De chico tu familia te inculcó la devoción por la lectura y por la música. ¿Qué creés que inculcaste vos en tus hijos?

- La música siempre fue el elemento fundamental dentro de mi casa. Antes de que yo me casara, y también una vez que formé mi hogar con Graciela, la música fue el centro de nuestra vida tanto en la parte laboral como en el desarrollo espiritual. Cada uno más tarde lo tomó como pudo y como quiso. Pero todos mis hijos están involucrados con el arte, de hecho cuatro de ellos tocan profesionalmente.

- ¿Qué música escuchabas de chico y qué escuchás ahora?

- De chico no había bandas argentinas. Había orquestas de tango, había folklore, había algunos músicos de jazz, pero no había bandas, las bandas las empezamos nosotros. Y actualmente tengo contacto con grupos que no son tan nuevos, como La Renga, La Mancha de Rolando y El Bordo, que ya tienen un recorrido importante, muchos discos y kilómetros encima. Son bandas con las que toco y tengo un vínculo diría casi de colegas.

- ¿Creés que el rock de hoy sigue siendo contestatario, como en los 60?

- No, para nada. El rock está totalmente dominado por el establishment, por los monopolios, pasó a ser un elemento más de consumo. Salvo algunas excepciones, que son escasísimas. Y es a causa de una sumatoria de cuestiones sociales, políticas y económicas. El rock de hoy no aporta lo que aportó en una época. Antes era el grito de libertad, de un sector de la sociedad que se revelaba contra lo establecido. Ahora es todo lo contrario.

- ¿Cómo era tu relación con la fe cuando empezaste con la música y cómo es ahora?

- Cuando empecé con la música mi relación era como la de cualquier chico que toma la comunión. Yo empecé a los seis años a tocar, y en esa época hacíamos el catecismo a los siete. Así que era solo una cosa heredada de la familia y de la sociedad argentina. Lo tomé como una obligación primero y como una cosa misteriosa que no terminaba de comprender. No es que tampoco comprenda mucho ahora… pero a medida que fueron pasando los años, me di cuenta la necesidad de vivir con una creencia, una fe en Dios, y lo propongo a mis seres queridos y a los que no quiero también, también rezo por mis enemigos.

- Algunas de las canciones de “La Biblia” de Vox Dei hoy se cantan en misas, ¿qué te genera eso?

- Mucha alegría, un gran agradecimiento y un compromiso por las cosas que hago… Me tengo que fijar bien lo que hago porque hay algunos que lo escuchan, y no está para escribir cualquier cosa (risas).

- ¿Qué fue lo más importante que dejó en tu vida Rubén Basoalto?

- Rubén fue el iniciador de Vox Dei, él fue la persona que dio el primer paso para que la banda fuera una realidad. Vino a buscarme a mi casa y entre los dos empezamos el camino. Éramos chicos, estábamos llenos de esperanzas y proyectos que tuvimos la suerte y la bendición de haberlos podido concretar.

- ¿Y Willy Quiroga y Yodi Godoy?

- Con Willy hemos compuesto los temas de Vox Dei que llevaron al grupo a ser considerado de semejante manera dentro del rock nacional, así que estoy muy agradecido de haberlo conocido y de haber podido trabajar con él tantos años. Godoy también, porque fue la cuarta pata de la mesa, e hizo que esta mesa empiece a tener sustento para poder realizar todo lo que hicimos. Estoy muy feliz de haberlos conocido y haber podido trabajar con ellos.

- Y volviendo al presente, ¿cómo nació La Bestia Emplumada?

- La Bestia Emplumada nació de un nido muy alto, tengo músicos que miden casi dos metros (risas). Nuestra primera presentación fue el 24 de enero de 2004, en Córdoba. Ahí empezó este camino, y ya tenemos 4 discos. “Río Turbio” fue el primero, con la producción de Litto Nebbia que nos ayudó mucho, siempre haciendo de padre Litto Nebbia, no puede dejar de ser padre ese hombre… Más tarde vino “Buddy Middler”, luego “Dolmer”, y finalmente “Vulgata”, que es el último que sacamos. Ahora estamos preparando un DVD que está grabado y filmado en el teatro Roma de Avellaneda, ya lo tenemos terminado y le estamos dando las últimas puntadas al tema de imagen. Ya salió del horno, lo pusimos en la ventana para que se enfríe un poco.

- ¿Qué cosas te inspiran para escribir hoy?

- Lo mismo que me inspira para vivir, que es el amor. Es por la única cosa que siento inspiración con esa fuerza y con ese ardor. La vida, las ganas de vivir, el amor. Es básicamente lo que mueve al mundo, o por lo menos lo que mueve a mi mundo.

- ¿Cuáles son las expectativas por el show de este sábado?

- Muchísimas, porque vamos a tocar con la Orquesta Kashmir, y con nuestros queridos compañeros de El Reloj, en lo que va a ser el cuarto concierto de este proyecto que empezó hace dos meses. Además estarán los violines, que son parte de nuestra instrumentación. Somos unos de los pocos grupos que tocamos con violín de manera estable. Y por último el teatro también dará su gran aporte, porque es un lugar muy emblemático en un barrio muy emblemático. Floresta es una zona donde el rock y el blues tienen su lugar en nuestra historia porteña, así que va a ser muy lindo tocar ahí para todos nosotros.


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