15 DIC 2015

Rollingalandia

En su nueva columna, Barbi de Utopians tiene mucho que decir de los Stones
1878
Por Barbi Utopians

Termina el 2015 y en mi cabeza empieza un nuevo año y una cuenta regresiva, la cuenta para que lleguen los Stones.

 

Esta columna será mejor interpretada por personas argentinas, y será casi educativa para personas de otros países. 

 

Una vez una gringa me dijo... "los argentinos solo escuchan rolling stones y ramones", y yo me enfurecí. Pero mi enojo no era por su manera de subestimar el gusto músical de mi nación, sino por sentir que lo había dicho como un insulto. Ramones y Rolling Stones: habla muy bien de Argentina. 

Cuando yo era chica, no hace tanto tiempo, en la decadente hermosa década de los 90s, 4 de cada 5 jovenes tenían remeras de los ramones o los stones, y mi pequeño mundo se dividía felizmente entre rollingas y punks. Mi hermano era punk, y mis vecinos rollingas. Yo por suerte pasé por todos los estadíos hasta enfermarme la cabeza y comprar una guitarra. Cuando empecé a hacer música, el rock rollinga predominaba entre todos los géneros, y la lengua de los stones era casi un escudo nacional. 

 

No entendí nunca lo surrealista que podía ser para los extranjeros, hasta que lo vi con otros ojos.

 

En el año 2012, los Stones cumplieron 50 años y presentaron "Grrr" en una serie de conciertos. Uno de ellos fue en Newark, New Jersey, y tuve el privilegio de asistir. Para mí el viaje giraba en torno a ese show, así que le dedicamos el día entero, para entrar primeros al estadio y no perdernos nada alrededor del evento. Lo primero que me hizo ver que venía de un mundo rollinga de fantasía, fue ver las edades que nos rodeaban. En el tren pensé que viajaba con un grupo de turistas jubilados que venía especialmente para el show. Pero después, en el bar donde ocurría la "previa", mis dudas crecieron. Decenas de señores y señoras entre 60 y 80 años, nos miraban a mi y a mi novio, como si fueramos niños perdidos en Cocoon. Algunos se acercaban a preguntarnos de dónde eramos, y como habíamos conocido a los Stones, y a expresarnos lo maravilloso que les parecía vernos interesados por esos sonidos. Cuando nos acercamos al estadio ya era el colmo, miles y miles de ancianos se movían en filas organizadas. No había policías, seguridades, ambulancias, cámaras, gases ni merchandising. Solo gente mayor y muy bien vestida. 

 

El estadio era una cancha de básquet. Nosotros mirábamos desde una platea, y abajo había una gran lengua que dividía al circulo Vip (un espacio muy reducido con personas de vestidos y trajes con copas) de los asientos numerados del campo. Esa división servía también como pasarela para que los músicos caminaran. Cuando el show comenzó nadie se movió de su asiento. Los Stones estaba radiantes. Jagger daba impresión de lo jovial que se veía, cuando saltaba, bailaba o se agachaba. No había cantos, ni gritos, ni llantos. Pero sí muchos aplausos y coreos de canciones. En un momento, vemos como de una fila de los asientos del campo, se levantan corriendo 4 o 5 jovenes. No podíamos creerlo, ¡gente menor de 40! Mientras corrían hacia el escenario, notamos que sacaron una bandera de argentina, y nos dimos cuenta que eran... ¡¿rollingas?! Lo siguiente que vimos fue a Jagger agitando una bandera de Argentina por la pasarela ¡de un estadio en Estados Unidos! Ahí me acordé de la gringa y su despectiva pero piropeadora frase... me acordé de Richards arrodillado en River en el 2006, de las lenguas en los guardapolvos del colegio y los flequillos, y me emocioné. 

 

¡Que bueno que vuelven los stones! Mis 10 temas favoritos // los eston // spotify

 

http://open.spotify.com/user/utopians.band/playlist/4Hm8JyaaIFZCTNGja4VsUW


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