13 JUL 2016

Roxette: “Depende de Marie”

Per Gessle habla del futuro del dúo y del nuevo disco, que podría ser el último.
36464
Por Maxi Poter

Es un tanto absurdo escribir una introducción en una nota sobre Roxette, ¿no? Si estás leyendo esto, casi seguro tenés más de 30 años, y no necesitan ninguna presentación porque ya son parte de la banda de sonido de tu vida. Y si sos más joven, o no los escuchaste, o nunca te gustaron, bueno: qué lástima, porque te estás perdiendo de un capítulo muy lindo de la historia del pop. 

 

Un capítulo muy exitoso, el de la historia del grupo que volvió a poner a Suecia en el mapa musical después de ABBA. Y con páginas muy tristes, como las de septiembre de 2002, cuando a Marie Fredriksson le diagnosticaron un tumor cerebral y tuvo que emprender una batalla contra el cáncer que la alejó del dúo hasta 2011, momento en que retornaron con el álbum "Charm School".

 

Este año, el grupo se encontraba de gira en celebración de sus tres décadas de carrera, cuando nuevos problemas de salud motivaron la cancelación del tour y el retiro de la vocalista de los escenarios. “Fueron unos treinta años increíbles, no siento más que alegría y felicidad… Lamentablemente, mis días de giras se terminaron, y quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a nuestros maravillosos fans, que nos acompañaron en este largo y sinuoso viaje”, comunicó la cantante en abril. 

 

Semanas atrás, se editó "Good Karma", un nuevo álbum que, posiblemente, sea el último de esta historia que recorrimos en diálogo con su compañero, Per Gessle.

 

-Hay buena onda en Good Karma, un sentimiento positivo y esperanzador. ¿De dónde viene?

 

-¡Qué bueno escuchar eso! Quisimos hacer algo que no habíamos hecho antes: una producción que no estuviera pensada para tocar en vivo. Poner ideas y visiones nuevas, pero con el ADN de Roxette. Fue muy divertido, pero tomó una eternidad: ¡18 meses!

 

-El disco tiene varios elementos de la electrónica y el hip hop de hoy… ¿Qué artistas actuales te entusiasman y, quizás, te influenciaron en el último tiempo para componer? 

 

-No escucho a nadie en particular. Veo lo que hay en los rankings ocasionalmente, pero me aburro enseguida: todo suena igual para mí. Parece que me estoy poniendo viejo, ¡ya sueno como mis padres! Pero Lana del Rey es interesante, y cierta electrónica, como la de Röyksopp, es genial. The 1975 tiene un gran estilo de producción ochentosa, pero no me gustan mucho sus canciones.

 

 

 

-¿Cómo recibiste la noticia de la salud de Marie? 

 

-No me sorprendió que cancelara el tour. Tuvo dificultades con su pierna por mucho tiempo. El último año, estuvo sentada en el escenario porque tenía miedo de caerse, lo que llegó a pasar. Es muy triste, pero intento ver las cosas con perspectiva. Desde que volvió, en 2009, hicimos 280 conciertos juntos, lo cual es increíble. Es un placer trabajar con ella, con buenos y malos momentos, por supuesto; pero es una guerrera, una sobreviviente.

 

-Teniendo en cuenta su situación, ¿está Roxette efectivamente retirado de los escenarios? ¿Puede haber quizás alguna presentación aislada, o en la TV?

 

-No, no lo creo. Realmente, depende de Marie. Si ella quiere, ahí estaré. Pero no creo que eso suceda.

 

-¿Hay chances de que haya nuevos discos en el futuro o creés que Good Karma será el último?

 

-No lo sé. No cierro ninguna puerta, pero no creo que pase. Quizás un par de canciones, pero no todo un álbum. 

 

-Dijiste hace unos años “podría vivir sin Roxette, pero no sin la música”. ¿Seguirías con tu carrera solista o con Gyllene Tider? 

 

-Sí, claro. Continuaré trabajando tanto en vivo como en el estudio, en inglés y en sueco. ¡Vienen nuevos capítulos en el libro!

 

-Cuando llegó el suceso mundial de Roxette, allá por el 88 o 90, ya eras un tipo experimentado de 30 años. ¿Es mejor que la fama te agarre de grande? 

 

-La verdad que sí. Claro que es excelente tener experiencia y haber cometido los “grandes errores” en casa, en pequeña escala, porque todos nos mandamos macanas. Si lográs éxito mundial muy rápido como nosotros, tenés que estar rodeado de gente brillante y estar preparado para los próximos pasos. Y también ser capaz de tomar las decisiones correctas, incluidas las creativas, como poder escribir mejores canciones y demás. Creo que fuimos afortunados en ese sentido.

 

-¿Qué y quién querías ser cuando eras chico? 

 

-Quería ser arquitecto. Vengo de una familia muy “artística”, quizás está en mis genes. Siempre me la pasé escribiendo, dibujando y tomando desafíos creativos, toda mi vida.

 

-No conozco ninguna banda sueca que sea mala. ¿Por qué sale tanta buena música de allá? ¿Es el clima, la comida?

 

-¡Aaahhh, tenés mucha suerte! Yo conozco tantas, pero tantas bandas suecas que son terribles. Ja, ja, ja. Suecia, Noruega y hasta el norte del Reino Unido tienen una gran tradición de música folk basada en fuertes y tristes melodías. Podés encontrar fácilmente eso en Roxette, en ABBA y hasta en Dire Straits, por mencionar algunos. Quizás esa sea la razón por la que tantos grandes compositores vienen de allá. Para mí, todo se resume a crear grandes melodías.

 

-Argentina parece un lugar muy presente en la vida de Roxette. Dieron varios conciertos y nos han dedicado mucho espacio en sus documentales. Ya en 1992, cuando llegaron por primera vez al país, eligieron el Alvear Palace Hotel para grabar “Here Comes the Weekend”. Más acá en el tiempo, el homenaje a Gustavo Cerati en el último show… 

 

 

-Por alguna razón, siempre nos sentimos como en casa en Argentina. Pasa lo mismo con Brasil y otros países de Sudamérica. Siempre somos bienvenidos, con fans muy amistosos, afectuosos, cálidos ¡y ruidosos! Nos sentimos ajenos a la industria musical, por el hecho de no provenir de los Estados Unidos o el Reino Unido. No nos comunicamos ni trabajamos en nuestra lengua nativa, y es algo especial y bastante raro. Quizás ese condimento extra pega mejor en un país como la Argentina, que habla español. 

 

Todos en la banda tienen a América Latina, y en especial a la Argentina, entre sus lugares favoritos para tocar. Siempre son shows geniales, hay una onda maravillosa, mucho sudor y toneladas de amor. Solo puedo decirles gracias.

 

Agradecimiento: Noelia J. Corral.


Seguinos en Facebook

Seguinos en Twitter