20 DIC 2017

Se cumplen diez años del último recital de Soda

Gustavo, Zeta y Charly culminaron su regreso el 21 de diciembre en River
1286
Por Marcelo Fernandez Bitar

La reunión de Soda Stereo en 2007 fue la última gira y los últimos shows del inmortal trío, que volvió a lo grande y rompió records de convocatoria a lo largo de todo el continente entre el 19 de octubre y el 21 de diciembre. Hubo intenciones de repetir la experiencia más adelante, pero cualquier fantasía de sus fans quedó descartada tras la muerte de Gustavo Cerati.

El cierre de la gira fue en el sexto River de esta serie que rompió el record de los Rolling Stones (cinco) y locales como Seru Girán (dos). El primer anuncio oficial de la reunión había sido el sábado 9 de junio, con el primero de dos avisos diseñados por Alejandro Ros, a manera de incógnita rápidamente entendida por los fans: un logo con tres figuras humanas y sólo la sugestiva frase: “Me verás volver”. El segundo aviso, ya confirmando las actuaciones en toda América, apareció 24 horas después y al día siguiente se pusieron a la venta las entradas para los primeros dos conciertos en River, del 19 y 20 de octubre. Hubo largas colas y en dos días se agotó todo, así que adelantaron el anuncio de una nueva función del 21 de octubre y aprovecharon para reservar otras dos fechas en River que estaban disponibles en noviembre.

Fue recién después de dar la quinta función cuando la ciudad de Buenos Aires se empapeló con el anuncio de un sexto concierto para el viernes 21 de diciembre. Ante semejante acontecimiento, se decidió que no fuera un show más, y en máximo secreto se planificaron los detalles y los llamados a los invitados especiales. Participaron Richard Coleman, Andrea Álvarez, Fabián Quintiero y Gillespi, pero también se rastreó especialmente hasta Nueva Jersey a Carlos Alomar, para que tocara en Terapia de amor intensiva y En la cúpula, dos temas que no habían estado en los 21 shows anteriores de la gira.





La previa del último show de Soda no fue muy diferente a los otros River, con prueba de sonido al mediodía y el público ingresando desde temprano. Y a las 21 horas exactas, volvió a proyectarse un video con imágenes de las viejas épocas, sonó la música de un tema de Queen y se arrancó con “Juegos de seducción”. Fue una noche histórica y especial. Los tres Soda tenían un excelente estado de ánimo, y la presencia de los invitados otorgó un plus inesperado a lo musical y lo emotivo.

Sobre el final, el estadio era una explosión de euforia y alegría. Gustavo contó que estaban “tremendamente felices” y pidió que subiera todo el equipo de gira al escenario. “Se habló de la plata, se habló de muchas cosas –dijo- pero esta vuelta se trató sobre todo de la música. Y el éxito fue recomponer nuestra relación interna con Charly y con Zeta”. Pasada la medianoche, a las 00:15 del sábado, Gustavo Cerati, Zeta y Charly Alberti se abrazaron. Todo estaba por terminar. Soda Stereo se despedía.

Lo que siguió fue un festejo en camarines, backstage y en el hotel Faena. Había muchas razones para celebrar y después de tanta actividad Soda ya podía descansar, pero no tanto porque debían entregar el disco en vivo y DVD, además de decidir qué hacer con los ofrecimientos concretos para seguir tocando. Pero decidieron no correr el riesgo de empañar un resultado tan impresionante, y lo dejaron para más adelante. Pero no pudo ser. Gustavo, Zeta y Charly no volvieron a dar otro recital en vivo.



Seguinos en Facebook

Seguinos en Twitter