05 ABR 2017

Sobreactuación estatal y derechos humanos

En su nueva columna, Esteban Rial analiza el Lollapalooza política y alcohólicamente
1197
Por Esteban Rial
El espectacular éxito a nivel convocatoria, buenísima onda y alta coordinación dominante a lo largo y a lo ancho de ambas jornadas lollapalozescas no debería silenciar la escandalosa violación a los derechos humanos de la masa burguesa y alto burguesa ocurrida en el Hipódromo de San Isidro perpetrada por el mismo Estado Ausente en Olavarría ayer nomás, sobreactuando en plan psicópata puritano en esta ocasión.

Que el tristemente célebre Gran Hermano nos abrace al punto de obligarnos a la sobriedad o a la clandestinidad en un mega festival al aire libre de las características del Lollapalooza es no solo una ridiculez sino además un exceso de confianza y un manoseo: si el muy respetable público que pagó una cifra considerable quiere tomarse una Corona o algo más fuerte mientras escucha a Metallica o The Strokes tiene todo el derecho del mundo, por el amor de Dios, de San Isidro Labrador y Santa María de La Cabeza... La venta de alcohol y el sabio consejo de beba con moderación son sí o sí parte del combo.

Cuando el viernes tarde temprano la noticia de que la ley y el orden había retirado el alcohol del predio atravesaba como un rayo la carpa de prensa, algunos en su nerviosismo señalaron al ciudadano Carlos Alberto Solari como culpable de semejante atropello… Lo dije entonces y lo repito ahora: una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, y el Indio ya bastante tiene con su propio karma como para culparlo de la pasión argentina por ir de un extremo al otro en vez de intentar un justo equlibrio. La ridiculez de lo que pasó este fin de semana en San Isidro es culpa del  funcionario o funcionarios a los que les pareció buena idea semejante barbaridad: uno tiene sus problemas y la necesidad de ahogarlos sin perder la elegancia es un derecho humano y una conquista cultural de la Civilización Occidental, a la que no podemos ni debemos renunciar.

 

                 


Seguinos en Facebook

Seguinos en Twitter