07 SEP 2016

Sol sabe que no exagero

En su nueva columna, Esteban Rial desmitifica Adrogué con halagos de Sol Bassa.
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Por Esteban Rial

La primera vez que vi tocar a Sol Bassa fue en aquellos Martes de Blues con Ciro Fogliatta durante el primer año de existencia de La Viola Bar, y desde entonces es una de mis guitarristas favoritas y cualquiera que la haya visto sabe de lo que hablo... Probablemente le haya prestado mi guitarra electroacústica, una Fender china negra que compré en Madrid en una época de mi vida en la que podía darme ese tipo de gustos, la cual llevaba cada martes como apoyo logístico por si las moscas y que fue tocada por varias luminarias, empezando por Juan Carlos “Chango” Puebla, guitarrista de Los Gatos Salvajes.

 

En ese contexto palermitano de zapada blusera sin batería con Ciro dando cátedra, Sol se distinguía del resto de los muy buenos guitarristas que tuve el placer de ecualizar (porque era el afortunado sonidista) por su saber meterse en auténticos quilombos y resolverlos con mucho estilo y tremenda energética; luego supongo que alguna vez me vio en plan más o menos solista y al parecer le gustó (es de pedirme que haga “Y a hora soy un hippie hijo de puta y no tengo vergüenza de serlo”) y hasta llegó a tocar como invitada de Perdedores Pop en uno de esos festivalazos que organiza El Perrodiablo en plan ceremonia; la recuerdo en la prueba de sonido de esa fecha preguntando "¿te molesta si en la intro toco un solo?", a lo que obviamente contesté “vos tocá lo que quieras” y pocos segundos después toda la gente que laburaba en el bar se daba vuelta con los ojos más que muy abiertos. No se si antes o después mi hermano Santiago le hizo una nota para el No y a partir de una visita a su casa compuso un tema titulado “Bajo los cielos de Turdera”, que es una preciosura al igual que el resto de “Dedos Negros”, su disco debut (9 temas instrumentales y uno cantado al final de todo, escondido al final).

 

Cuestión que venía el fin de semana pasado caminando con mi amiga la gran guitarrista Sol Bassa por Adrogué (ella había ido a grabar para un demo de Dchampions y ambos nos volvíamos a esta enfermiza Ciudad Autónoma) y mientras caminábamos por Amenedo observando las casas y jardines de la emblemática arteria sacó el tema de por qué Adrogué tiene tanta pero tanta onda.. Intenté alguna explicación poco articulada pero sugerente y le conté que vivo rodeado de gente divina que piensa que cuando yo hablo de Adrogué exagero o mitifico. Sol es de Coghlan.

 

 

P.D: Sol Bassa presenta en sociedad su disco el 23 de septiembre en El Alambique, en Villa Pueyrredón. Mi hipótesis de máxima para esa noche es ir a su fecha y luego a Burzaco que tocan Dchampions y Los Reyes del Falsete en el Tío...

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