03 AGO 2016

The Doors en la cima del debate

Un día como hoy, pero de 1968, la banda de Jim Morrison alcanzó el tope de los rankings con un tema que despertó más polémica que aplausos
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Por Carlos Iogna Prat


Una banda que forma parte de un selecto seleccionado de la historia grande del rock. Su poesía y sus melodías marcaron a varios artistas y su obra identificó a la cultura de finales de la década del 60. Piezas extensas y cargadas de instrumentación donde la figura de su cantante, Jim Morrison, se transformó en uno de los primeros mártires de la escena por su temprana muerte a los 27 años .

 

El proyecto nació a mediados de los sesenta en Los Ángeles y se sumó a un sonido generacional marcado por otros grupos como Jefferson Airplane, Grateful Dead y Pink Floyd. Aquel encuentro de Morrison en la playa con un viejo compañero de la universidad, Ray Manzarek, marcó el comienzo de algo grande. El tecladista quedó asombrado al escuchar un poema de Jim, Moonlight Drive. En ese momento sintió que ese muchacho podía brillar.

 

El grupo se completó con Robby Krieger y John Densmore. Ray conocía a estos dos músicos de unas clases de meditación. El gusto literario de los integrantes quedó también marcado en el nombre de la experiencia: “Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito”, un verso del poeta William Blake.

 

Con la salida de sus primeros trabajos, The Doors significó un nuevo rumbo sonoro dentro del género y una actitud distinta sobre el escenario, principalmente en su cantante. Sus presentaciones se cargaron de polémicas. Eran frecuentes las peleas entre los fans y los policías.

 

El marco no era el mejor a la hora de entrar a grabar el disco “Waiting for the Sun”. Morrison tenía problemas con sus adicciones y motivó mucha tensión. Toda esta situación llevó a la búsqueda de viejas canciones del grupo que no habían salido para incluirlas en el nuevo material. Una de ellas fue “Hello, I Love You”; una canción que escribió Jim en 1965 luego de ver a una señorita caminando por la playa. La banda la grabó en su momento, pero fue descartada.

 

 

Fue publicada como simple. En los primeros días de agosto de 1968,  Hello, I Love You se ubicó en los primeros puestos de las listas de los Estados Unidos. Su éxito llegó a otros países y por ejemplo en Europa fue publicada por error como Hello I Love You, Won’t You Tell Me Your Name. La alegría no duró mucho para los músicos. El tema guardaba cierta similitud con la melodía de All Day and All of the Night (1964) de The Kinks.

 

 

Ray Davis, integrante del grupo británico, se sorprendió al escucharla y buscó que el grupo reconociera su parecido. El problema fue tomando magnitud y llegó a la Justicia. Ray Manzarek reconoció la similitud pero trató de quitarle importancia: “es rock, no la estamos robando”. El guitarrista de The Doors, Robbie Krieger, cambió la dirección y sorprendió al reconocer que Hello, I Love You estaba inspirada en el clásico de CreamSunshine of your love.

 

El tribunal dictaminó que el grupo norteamericano tenía que pagar los derechos de autor a los Kinks. Más allá de esta historia, The Doors sigue manteniendo su protagonismo y solo nos queda por decir: larga vida al “Rey Lagarto” de Jim Morrison.


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