16 JUN 2016

"The Queen is Dead" de The Smiths cumple 30 años

La obra cumbre del grupo de Morrissey y Johnny Marr está más vigente que nunca
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Por Carlos Iogna Prat


Una perla dentro de la corta vida de la recordada banda inglesa. Morrissey y Johnny Marr le dieron vida a hermosas canciones dentro de su duelo de egos. Un concepto oscuro con cierto lado dramático y urgente. "The Queen is Dead" lo podemos catalogar como e punto más alto de la creación del grupo. Canciones que influenciaron a toda una generación y grandes artistas como Oasis.

 

Para 1986, The Smiths era una de las bandas más importantes del Reino Unido y con mucha llegada en distintos países. La poesía en las letras de Moz, más el particular sonido de la guitarra de Marr, transmitieron un mensaje fresco y novedoso para los jóvenes. Despojados del estilo dominante marcado por los teclados y las máquinas de ritmo, el grupo oriundo de Manchester dejó de lado toda esa maquinaria para meterse en finas melodías.

 

Gran parte de este disco, votado por los ingleses como uno de los mejores de la historia, nació en 1985 durante la gira del grupo por Inglaterra. Como suele suceder con varios de los artistas, las pruebas de sonido fueron importantes a la hora de probar aquellas primeras ideas. Fue así que Johnny Marr le pasó algunas canciones incompletas al baterista Andy Rourke y al baterista Mike Joyce.

 

La banda empezó a grabar el disco a mediados de 1985, bajo la producción de Morrissey y Mar. También volvieron a trabajar con el ingeniero Stephen Street, quien ya había demostrado su calidad en el anterior disco del grupo, “Meat Is Murder” (1985).  Este trío logró una buena química de trabajo que consiguió el éxito.

 

El primer tema en tener su lugar en el estudio fue The Boy with the Thorn in His Side, en los primeros días de julio. Fue tan bueno el resultado de aquel demo que finalmente el grupo decidió incorporar esa toma para el material final. Oro gran éxito creado por la dupla Morrissey – Marr. Según el cantante, la canción trata sobre los problemas que sufren los artistas con algunas compañías discográficas. Hay que recordar que por aquellos días, The Smiths no tenía una buena relación con su sello.

 

 

Esa temática volvió a estar presente en Frankly, Mr. Shankly que fue dedicada al director de la discográfica Rough Trade. Andy Rourke confesó que tardó en entender de quién hablaba. I Know It's Over, Bigmouth Strikes Again y There Is a Light That Never Goes Out, son otras tres canciones muy importantes dentro del álbum que fueron compuestas durante varias horas de arduo trabajo. La última fue compuesta inspirada en la canción de The New York Dolls, Lonely Planet Boy.

 

El disco también guarda relación con el mundo literario y el cine. En un principio el material iba a llevar por título Margaret on The Guillotine, pero luego se inclinaron por el título definitivo que fue tomado de la novela “Last Exit To Brooklyn”, del estadounidense Hubert Selby. También su tapa demostró la intención que buscaba el grupo a la hora de transmitir su arte. Fue creada por Morrissey basándose en una imagen de la película francesa L’ Insoumis, de Alain Delon.

 

The Queen is Dead” tardó un tiempo en ver la luz, pero rápidamente se convirtió en un éxito. También los integrantes descubrieron en cada presentación en vivo la buena  llegada que tuvo en sus fan cada uno de los temas.

 

Hoy, a 30 años, no está mal recuperar aquella primera copia que uno tuvo de este disco y volverlo a escuchar, ya sea en vinilo, cassette o CD. En definitiva, el formato tendrá que ver con el cariño o nostalgia, pero lo más importante es cuando salen los sonidos.

 


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