20 ENE 2017

Tumba: la banda que musicaliza la última película de Darín

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Por Carmen Elicabe

El jueves 19 de enero se estrenó en todos los cines de nuestro país “Nieve negra”, la nueva película de Martín Hodara que reúne a una dupla mágica: Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia juntos por primera vez y coprotagonizando un largometraje. La historia, que tiene como escenario principal nuestra querida Patagonia argentina,  trama un oscuro secreto familiar, una muerte y una soledad interrumpida por una herencia a resolver. Aportan a esta obra los otros integrantes del elenco, compuesto por grandes figuras como Dolores Fonzi, Laia Costa o Federico Luppi.  La música, parte clave de la producción, estuvo a cargo de diferentes artistas, entre ellos Tumba, banda encargada de dar cierre al film con una sensacional creación.
 

En diálogo con Generación B, los integrantes de Tumba (Mariano Patruco, Vladimir Favrot, Dylan Lerner y Juan Manuel Cuervo) cuentan su experiencia y algunos detalles sobre el proceso de creación del tema que ya emocionó a varios espectadores en la avant premiere de esta prometedora película.




 

 

¿Cómo se dio la posibilidad de participar en la película?

Tumba nació en un sótano que tenemos acá en Chacharita, más o menos hace dos años, un poco menos. Empezó como una movida para hacer música, para concentrarnos en eso que es lo que más nos gusta. Y el tema de la película es que tenemos una muy buena relación con Martín Hodara, que es el director. Nosotros solíamos grabar muchos ensayos con teléfonos y demás,  y en una oportunidad él pudo escuchar un poco de lo que estaba pasando en ese sótano y se volvió loco. Más o menos a los cuatro meses de haber escuchado esto nos llamó y nos dijo “miren chicos, ustedes tienen que hacer la banda sonora de la peli, tienen la oscuridad justa para lo que me imagino”. Obviamente para nosotros la noticia fue increíble y el trabajo se dio muy fácil digamos, por esta relación que tenemos con él. Lo que Martín nos contaba es que todo lo que había escuchado sobre la banda le pintaba paisajes, se le hacía muy visual, por eso me parece que fue un re lindo encuentro el que se generó entre los dos.


¿Cómo fue el proceso de producción del tema?

El proceso de composición y grabación del tema fue bastante a las "chapas", el tiempo fue bastante crítico. Se dio todo en cuatro semanas, realizamos toda la obra y la entregamos totalmente grabada masterizada y perfecta para el montaje. Para lo cual tuvimos que hacer un cronograma de trabajo, donde cada día del calendario tenía una tarea, y bueno obviamente ya habíamos preestablecido presentaciones con Martin. Creo que la primera vez que escuchó lo que estábamos trabajando dijo “si es esto lo que necesito”. Después seguimos puliendo un poquito más la obra, se grabó en el estudio Santa Marta y se masterizó con Mariano Bilinkis. Y bueno, para nosotros la experiencia fue increíble, ir a la mezcla en estudio Punto 1, nunca habíamos estado en una sala así. Nosotros nos acoplamos al montaje de la película, fuimos el ultimo día de la posproducción de audio y nos estaban esperando ahí con todo bastante listo, no tuvimos que hacer mucho más que decir “nos gustaría subir más esto o lo otro”, o buscar más el plano de los instrumentos y de las voces, pero fue más que nada una visita a la sala.



¿Se compone distinto cuando se trabaja para un formato audiovisual? ¿Son otras las reglas del juego y los modos de encarar el trabajo?

Yo creo que no, para este proyecto en particular el proceso nuestro fue bastante parecido. Si bien trabajamos con el video mano a mano, nuestra consigna era un tema final para el rodante de la peli, por ende la estructura que estábamos buscando era un formato canción, era eso lo que Martín nos había pedido. En este caso en particular fue muy parecido a componer cualquier otro tema, tal vez el desafío que tuvo fue tener que representar los paisajes, no solo visuales sino también la trama, el mensaje de la peli y un montón de emociones que trasmite. Tener que representar todo esto en un solo tema fue un poco limitante pero en el buen sentido.


Y que sea para el cierre tampoco es menor ¿no?  

No, tal cual, de hecho una de las cosas que Martín nos había pedido era que quería un tema que cegara, porque no quería que la gente se levantara, quería darle motivos al espectador para quedarse sentado y ver el rodante que es algo que por lo general no se hace.


¿Fue ésta su primera vez en cine? ¿Les gustaría volver a trabajar en otro proyecto cinematográfico?

Como banda sí, todos venimos del palo audiovisual, ya sea haciendo video o música, por ende ya todos habíamos tenido nuestros encontronazos con el cine en distintas oportunidades, pero como banda fue la primera vez nos tocó hacer algo de este estilo. Y quedamos bastante cebados con la idea de volver a laburar en cine, nos encantaría. Algo que nos dice mucha gente es que precisamente lo que hacemos es bastante visual, representa paisajes al instante, por ende si, nos re vemos haciendo esto en el futuro.


¿Cuál es el rumbo de la banda, proyectos?

Estamos con la cabeza puesta en hacer música que suene diferente a lo que hay para escuchar, yo sé que suena medio cliché, pero la realidad es que no encontramos referentes de la escena que se destaquen. Y no creo que esto sea narcisista ni nada, nuestra cabeza está enfocada en encontrar algo distinto, ya sea con música o empezar a mezclarlo con videos, aprovechar todo lo que son los bajos recursos, subir material rápido, actual, grabaciones con celular o grabaciones que puedan ser un poco más lo-fi, que no tengan que limitarse a grabar en estudio. Tal vez estamos buscando otras dinámicas, o no ser tan un producto, que es algo que vemos mucho en la escena y que no nos interesa formar parte de ese tipo de propuestas. Queremos tener un sentido audiovisual que acompañe lo que escuchamos. 


 

                      


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